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La cabaña
marzo 4, 2020|Relatos Cortos

La cabaña

La cabaña

Como era de costumbre para Gabriel, siendo este su último verano en la universidad, tomó las llaves del auto. Salió despidiéndose de su mamá, y empezó su aventura.

Él viajó por treinta minutos hasta llegar a la casa de Cammy, está sería su última oportunidad de estar justos, y debía aprovecharla. Pero claro, tenía que ser discreto, así que organizó una excursión a la cabaña de Peter con otros amigos.

“CAMMY…” dijo al bajar de Jeep Wrangler. Él—siendo una persona muy respetuosa—siempre hace lo que quiere.

“Buenos días, Gabriel,” dijo la mamá de Cammy al abrir la puerta de la casa.

“Nos vemos mañana mamá,” dijo Cammy al pasar corriendo.

“Pórtate bien, muchachita.”

Cammy le dió un abrazo a Gabriel. “Muévete, vámonos.”

Gabriel levantó una mano para despedirse antes de cerrar la puerta del carro.

En el viaje a la casa de Peter. Cammy terminaba de colocar su maquillaje. “¿A dónde me vas a llevar?”

“Te va a gustar,” dijo Gabriel. “Peter tiene una hermosa cabaña frente al lago.”

“¿Por qué no me habías llevando antes?” preguntó Cammy, doblando las rodillas y girando para ver a Gabriel. “¿Te gusta como me veo?”

Estás buenísima. “Me gusta,” él dijo. “Mira, allí están los demás.”

Fuera de la casa de Peter, junto a la pileta, esperaba él y su hermana Ginny. Gabriel detuvo el carro cerca y bajó para saludar.

“Hermano,” él dijo al acercarse a Peter. “¿Qué es de tu vida?”

“¡Qué gusto verte!” dijo Peter. “Espera… me estás arrugando la chaqueta.”

Peter tenía un traje demasiado elegante para la ocasión, adornado con una bufanda blanca. Él dió un paso para atrás una vez que Gabriel lo dejó ir. “¿Tu vas a usar eso?” preguntó Peter señalando con un dedo. Gabriel usaba una camisa de manga corta y shorts.

“Hola Gabe,” dijo Ginny al acercarse.

Gabriel se quedó en silencio, admirando las curvas de Ginny a través del traje de yoga. “¿Cómo estás hermosa? Ven dame un abrazo.”

Ginny dio un paso para encontrarse en la mitad. Los dos se abrazaron por un instante.

“Les presento a Cammy,” dijo Gabriel, caminando alrededor del carro. Ella usaba una falda larga y una pupera, se veía radiante.

“Un gusto,” dijo Ginny. “Soy la hermana de Peter, Ginny. No te había visto antes. ¿Eres nueva en la ciudad?”

“Hola Ginny,” dijo Cammy. “Vine a pasar un año de intercambio.”

“¿Cómo te va?” preguntó Ginny.

Cuando salió por la puerta principal Eris, vistiendo un pantalón azul entallado y una blusa blanca.. “Hola chicos, espero que no les moleste llevarme.”

Gabriel de quedó en silencio. Imposible. ¿Quien la invitó? Él giró para ver a Peter. ¿Cómo pudiste hacerme esto?

Peter levantó los hombros.

“Lo siento chicos,” dijo Ginny. “Eris es mi invitada. Bueno, vámonos que el viaje es largo.”

El grupo se dispersó poco a poco, mientras todos guardan sus cosas en el carro. Pero Gabriel no podía dejar de pensar en lo que estaba sucediendo, y encontró una oportunidad para hablar con Peter en privado.

“¿Cómo pudiste dejar que se una al grupo?” preguntó Gabriel.

Peter levantó los hombros. “No era mi intención traerla. Tú lo sabes. Pero mi hermana. Ella es incontrolable.”

“Podías haber invitado a otra persona,” dijo Gabriel. “Sabes que sigo siendo el novio de su hermana…”

“Tranquilo, ustedes se dieron un año de libertad,” dijo Peter. “Mientras ella estudie fuera del país, tienes chance de lo que sea.”

Gabriel suspiró. “Me debes una, desgraciado,” él dijo y luego le dio un medio abrazo a Peter. “Vamos a divertirnos. Deberías intentar con Eris. Está buena.”

“Bueno, bueno,” dijo Peter. “Debo terminar de cargar mi equipaje. Permiso.”

El grupo continuó cargando el carro, mientras Gabriel hacía el inventario de las botellas. Debe sobrar una para cuando estemos solos, siete… creo que está bien. Pero él no sabía mucho del pasado de estas botellas, en realidad, ninguno de ellos.

Entre risas y sonrisas el tiempo voló, la cabaña estuvo más cerca de lo que se esperaban. Aunque no fue sorpresa, ya que la primera botella llegó casi vacía. Gabriel estacionó el carro, él solo sentía un leve mareo. Así que al bajar empezó a ayudar a sus amigas con las maletas.

“Esas es mía,” dijo Peter, al verlo tomar todas las maletas.

“Ustedes traigan las botellas,” dijo Gabriel y siguió caminando.

El resto del grupo se dividió las botellas antes de entrar en la cabaña.

“Es hermoso,” dijo Cammy al encontrarse con el ventanal de la sala. “¿Nos vamos a meter al lago?”

Ginny la miró con desaprobación y giró para ver a Eris. Ella sonreía en anticipación, mientras miraba a Gabriel organizar la comida en la cocina. “Veo que te ha servido la universidad,” dijo Eris, arrimándose al mesón.

“Cállate y ven a ayudar,” dijo Gabriel.

“¿Qué le pasa a esa loca?” preguntó Peter al llegar. Él ahora usaba pantuflas color café.

“No… se va a meter a la laguna,” dijo Ginny.

“Vamos,” dijo Eris tomando la mano de Gabriel.

Los dos salieron corriendo.

“Será mejor ir a ver toallas,” dijo Peter. “Ve, diviértete con tus amigos.”

Ginny miró a su hermano. “Callate, vamos a saltar juntos.”

Poco después todos estaban en la laguna, nadando y divirtiéndose. Aunque, Peter tenía razón para no entrar, el agua es helada y la tarde se vuelve fría muy rápido. Al poco tiempo regresaron a la casa, empapados y congelados. Peter prendió la chimenea mientras los demás se turnaban para usar la ducha.

Gabriel fue el primero en regresar. “Amigo, ven para acá.”

Peter volteó para verlo en la cocina. “¿Qué haces?”

“Voy a abrir otra botella,” dijo Gabriel.

“No te olvides de sacarle los diablos,” dijo Peter.

“Lo había olvidado,” dijo Gabriel tomando la botella para ponerla boca abajo y golpearla en su codo. La botella explotó.

“¿Qué pasó?” preguntó Peter.

“Primera vez que me pasa,” dijo Gabriel. “¿Viste? Explotó en mi mano.”

“Imagino que no es nada,” dijo Peter. “Ayúdame a limpiar antes de que bajen.”

Usando toallas de papel, los dos limpiaron la cocina en poco tiempo.

La primera en bajar fue Eris. “Hola chicos.”

“Voy a ver a mi hermana,” dijo Peter y se marchó.

Eris se acercó a la cocina. “Así que saliendo con Cammy mientras mi hermana se va de intercambio.”

“No es lo que crees,” dijo Gabriel.

“Está bien,” ella respondió. “Sé que tienen un acuerdo.”

“Gracias por entender,” él dijo. “Cammy y yo solo somos amigos.”

“Parece una buena chica,” ella dijo.

“Sí… no es la gran cosa,” él dijo.

“¿Qué tal la universidad?” ella preguntó.

“Lo normal, ya sabes.”

“Veo que te has puesto en forma,” ella dijo caminando alrededor del mesón. “No pude dejar de notar tus músculos.”

“Espera…” él dijo al sentir que ella le levantó la camiseta.

“Solo déjame ver,” ella dijo, acariciando suavemente los músculos del abdomen de Gabriel. “Se siente bien.”

“Si pero…”

“He visto como me ves,” ella dijo, deslizando su mano hacia abajo hasta meterla bajo el pantalón. “Nadie tiene que saberlo.”

“Pero…”

“Esto es lo que querías,” ella dijo tomándolo con una mano. “¿Te gusta?”

“Ven para acá,” él la tomó de la mano para dirigirse a la alacena.

En cuestión se segundos ellos estaban sin pantalones o interiores. Gabriel sostenía el pequeño cuerpo de Eris con sus dos manos, ella traía las piernas abiertas y la columna estirada hacia atrás. Ninguno de los dos se preocupó de mantener la voz baja, y continuaron frotando sus cuerpos, llenándose de placer.

Peter buscaba sin éxito a su hermana, mientras Cammy estaba en la ducha del baño compartido. Ginny entró para encontrarse con el vapor que cubre los espejos, y la puerta de cristal por la que se podían ver la silueta de Cammy bañándose. Será mejor ahorrar agua, ella pensó al abrir la puerta y entrar. “No te importa si nos bañamos juntas…”

Cammy se cubrió con las manos por un instante. “Es algo raro.”

“Tenemos poca ayuda en la cabaña.”

“Está bien,” dijo Cammy. “Pero no te acerques demasiado.”

“Claro,” dijo Ginny, “te pongo jabón en la espalda.”

Cammy giró sin pensarlo, dejando que Ginny la acaricie por detrás. Aunque sus manos empezaron a recorrer todo su cuerpo. ¿Qué está pasando? pensó al girar para verla y sintió labios contra los suyos.

El beso fue maravilloso, mejor de lo que había imaginado. Ginny tomó control de la situación y la empujó contra la pared, besando a Cammy mientras con una mano la acariciaba entre las piernas, sintiendo la humedad con sus dedos.

“Ginny,” dijo Peter al abrir la puerta del baño. “¿Estás aquí?”

Cammy se quedó quieta, sin saber cómo reaccionar.

“Salgo en un segundo, pervertido,” dijo Ginny y esperó que cierre la puerta para continuar besándola.

“Espera,” dijo Cammy, haciéndose paso para salir de la ducha.

Ginny la siguió, tomando un par de toallas para seguir acariciando el cuerpo de Cammy.

Espera, pensó Cammy antes de dejarse besar. Ella cerró los ojos y empezó a acariciar el cuerpo de Ginny, ella también se encontró acariciando entre las piernas de su compañera. Las dos siguieron por unos minutos.

“Tengo que vestirme,” dijo Cammy y tomó una toalla para salir del baño.

Ginny salió por la otra puerta para ver lo que necesitaba su hermano.

“Finalmente sales,” dijo Peter. “Tu amiga está sola abajo.”

“Hazle compañía,” ella dijo. “Bien que tienes ganas de pegarte a Eris.”

“Mi interés es completamente sentimental,” él dijo. “De todas formas, apresúrate.”

“Voy, voy,” ella dijo. “Déjame secar el cabello.”

Peter sabía que tomaría demasiado tiempo secar el largo cabello ondulado de Ginny. “Olvídalo…” Con eso él salió de cuarto para regresar a la planta baja.

En la alacena las situación se ponía demasiado candente. “Espera, espera,” dijo Eris, intentando recuperar la respiración.

Gabriel bajó el ritmo. “¿Qué pasa?”

“Por favor…” ella dijo. “Están por venir.”

Gabriel recordó el lugar en el que se encontraba y dejó bajar a Eris. Él tenía su entrepierna empapada, sería imposible ocultar el aroma. “¿Qué hacemos?”

“Súbete los pantalones y sal de aquí.”

Gabriel siguió las órdenes, pero antes de salir regreso para darle un beso apasionado a Eris.

Al salir, yel encontró la cocina vacía. Pude hacerlo por más tiempo, él pensó. Debí quedarme.

“Mi hermana se va a demorar,” dijo Peter al bajar por las gradas. Él caminó hasta el mesón de la cocina para estar cerca de Gabriel. “Cammy está sola en mi cuarto. Ahora es cuando. Ve.”

Gabriel regresó a ver y notó que Eris todavía no salía de la alacena. “Encárgate de Eris.” Él siguió caminando sin mirar atrás.

Al llegar al segundo piso, Gabriel encontró la puerta del cuarto de Peter y entró sin preguntar. Para su sorpresa, Cammy se encontraba acostada en la cama con Ginny, las dos desnudas y acariciándose. Gabriel se quedó en silencio, sin saber cómo reaccionar. Será mejor que salga de aquí, él pensó. Cuando Cammy se levantó de la cama.

“Finalmente llegaste,” ella dijo al acercarse a Gabriel. “Te estaba esperando.” Cammy lo besó sin más explicaciones, y le empezó a abrir los pantalones.

Ginny observaba con desilusión, lista para salir del cuarto cuando Cammy giró. Ella llevó a Gabriel de la mano hasta llegar a Ginny y empezó a besarla, mientras terminaba de desnudar a Gabriel. Luego lo volvió a besar, tomándolo con una mano para ver si estaba listo.

Luego tomó a Ginny por la espalda y la hizo arrodillarse en la cama, acariciando sus senos con una mano, mientras la otra deslizaba sus dedos por atras. Después, la empujó para que sus manos caigan sobre la cama, y tomó a Gabriel para que se coloque tras de ella.

Cammy subió a la cama, mientras Gabriel notaba lo húmeda que estaba Ginny. “Despacio,” dijo Cammy, empujado el abdomen de Gabriel. “Disfrútalo.”

Cammy se acostó boca arriba frente a Ginny y abrió sus piernas para que la pueda besar.

Eris finalmente salió de la alacena.

“¿Dónde estabas, mujer?” preguntó Peter al verla.

“Estaba buscando algo para comer,” ella dijo.

“Tenemos algo por aquí,” él dijo entrando en la cocina.

“¿Dónde están los demás?” ella preguntó.

“Están por regresar,” él dijo. “Te has dado cuenta que haríamos una hermosa pareja.”

“Qué…”

“Tenemos excelente estilo,” él dijo. “Seríamos la envidia de todos.”

“Estás loco,” ella dijo. “Eres el hermano de mi amiga. No te podría ver con esos ojos.”

“Vamos,” él dijo, “este sería el momento perfecto.”

Eris lo vio acercarse para besarla y se agachó para esquivarlo. Y siguió caminando hasta encerrarse en el baño.

¿Qué hice mal? pensaba Peter al subir por las escaleras. El abrió la puerta de su cuarto, sin pensar en lo que estaba haciendo, y vio a Gabriel desnudo junto a la cama. Su hermana también estaba desnuda, solo que arrodillada en el filo de la cama, y Gabriel con sus ojos cerrados concentrando en los móviles de su cadera. Cammy arrodillada al otro extremo besando a Ginny. Él caminó con prisa al costado opuesto de Gabriel, dejando su ropa en el piso. Cammy lo miraba con deseo.

Peter se encontró con la espalda desnuda de Cammy, ella mirando hacia atrás, tomándolo con una mano para que se acerque más. Ella giró su espalda hacia atrás cuando Peter empezó a acariciarla con sus dedos, estaba más húmeda de lo que esperaba, así que empujó sus caderas contra ella.

Gabriel y Peter se miraron por un instante, sonriendo. Luego continuaron moviendo sus cuerpos para escuchar a sus compañeras respirar de forma agitada.

Eris salió del baño y se encontró con la planta baja vacía, así que decidió subir a buscar a los demás. Al llegar al segundo piso notó que la puerta del cuarto de Peter estaba un poco abierta, así que entró. Ella se quedó con la boca abierta. Cammy y Ginny se besaban y a acariciaban los senos, mientras Gabriel y Peter movían sus caderas contra ella. ¿Qué está pasando? No puedo ser parte de esto. Ella salió del cuarto y sintió la mano de Gabriel.

“Suéltame,” ella dijo. “¿Qué crees que estás haciendo con mi mejor amiga?”

“No es lo que parece,” él dijo.

Eris lo tomó con una mano. “¿Entonces qué es esto?” ella preguntó, tomándolo con una mano . “Dime,” ella dijo, presionando con fuerza.

Gabriel la beso, y la empezó a desnudar. En poco tiempo la tenía contra la pared, acariciándola. Luego la llevó al cuarto y se detuvo junto a Peter. “Vamos, arrodíllate como ella.”

Eris giró para arrodillarse junto a Cammy, tal y como le indicó Gabriel. Luego sintió un leve empujón y cerró los ojos.

Peter continuaba golpeando con su cadera a Cammy. Gabriel no estaba feliz con lo que veía gracias a los últimos rayos de sol, así que golpeó el pecho de Peter con una mano, luego le indico que era hora de cambiar.

Peter sonrió, saliendo con cuidado de Cammy y dando un paso hacia atrás. Gabriel debía ser aún más cuidadoso, así que empujó un poco muy fuerte a Eris haciendo que el movimientos lo obligue a alejarse de ella, luego tomó a Peter y lo hizo ocupar su lugar.

Peter disfrutó sentir a Eris, ella era el más preciado premio, la mujer con la que siempre quiso estar. Así que la tomó por las caderas y se concentró en sus movimientos, seguro de guardar un poco de energía.

Finalmente, Gabriel tenía a Cammy frente a él. Sus redondos glúteos, él la tomó con una mano, y con la otra apuntando. Sintiendo cada milímetro de su calor, deslizándose por su humedad. Cammy abrió los ojos al sentirlo, y los volvió a cerrar para concentrarse en el placer.

Ginny se levantó de la cama, y caminó alrededor, viendo a su hermano disfrutar de Eris, hasta llegar a Gabriel. Ella lo quería acariciar, sentir su musculoso cuerpo. Lo abrazó por la espalda, él seguía concentrado de moverse de adelante hacia atrás. Ginny lo sostuvo, una mano en su pecho y con la otro lo tomó, estrellándose contra Cammy con cada movimiento. Ginny hizo que Gabriel cambié el ritmo, un poco más intenso y un con menor distancia, haciendo que se mueva más rápido.

Cammy empezó a gemir. Peter abrió los ojos para ver a su hermana sosteniendo a Gabriel, él decidió hacer lo mismo con Eris, hasta que ella empezó a gemir.

Gabriel notó que él también sentía más, su cuerpo acercándose rápidamente al clímax. Así que tomó a Ginny y la empujó un poco, girando para besarla. Ella se dejó besar, bajando sus brazos. Cammy también se levantó de la cama, acercándose para besar a los dos. Gabriel bajó sus manos para sentir las entrepiernas de Ginny y Cammy, ellas lo tomaron con una mano, jugando por quién lo sujeta por más tiempo.

Peter regresó a su antiguo ritmo, controlando su cuerpo para continuar.

Cammy tomó a Ginny y la empujó hasta la cama, luego hizo que Gabriel se coloque detrás de ella, y lo ayudó a empezar. Está vez era Cammy la que dirigía el ritmo, y lo hizo hasta que Ginny empezó a gemir. Luego dejó ir a Gabriel, y se alejó.

Gabriel continuó moviéndose y golpeando su cadera contra Ginny, pero, a su vez, giraba para buscar a Cammy en la oscuridad. Ella parecía haber desaparecido, así que tomó a Peter y lo colocó en su lugar, empujándolo para que sienta la humedad de su hermana.

Luego, Gabriel tomó a Eris y la obligó a levantarse, llevándola hacia una pared del cuarto, y la colocó sobre sus caderas. Eris sintió a Gabriel y cerró los ojos para disfrutar.

Mientras tanto, Peter continuaba disfrutando de su hermana. Él la tomó de la cadera para ayudarse, y se estrellaba contra ella una y otra vez. Peter no parecía percatarse de lo que estaba haciendo, bajando la frecuencia de sus movimientos para recuperar el aliento.

Cammy se acercó a la cama y vio a los hermanos. Ella sonrió, caminando por el otro costado para acostarse boca arriba frente a Ginny, y abrir sus piernas.

Ginny se movía de adelante hacia atrás con los empujones de su hermano, y bajó la cabeza para besar la entrepierna de Cammy.

Eris sintió a Gabriel caminar por la habitación, pero seguía moviéndose de arriba para abajo, hasta que él la dejó bajar. Cammy se sorprendió al ver que las piernas de Eris estaba a los dos lados de su cabeza, Gabriel parecía estar haciendo esto a propósito. De todas formas, Cammy empezó a besar la entrepierna de Eris.

Gabriel se alejó para ver, orgulloso. Él no pensó que la noche podía ponerse tan buena, y notó que Peter continuaba disfrutando de su hermana. Gabriel caminó al costado de la cama y lo tomó del hombro, obligándolo a alejarse de Ginny. Ella giró para quejarse, y vio a Gabriel, así que volvió a besar a Cammy.

Gabriel empezó a sentir la humedad de Ginny con una mano. Preparándose para continuar, cuando notó que Peter ya no estaba, y sintió labios. Gabriel bajó la mirada, y tomó a Peter de los pelos, pero no pudo detenerlo, él sabía lo que hacía. Gabriel continuó acariciando a Ginny, y se concentró en el placer.

Al día siguiente, todos despertaron desnudos en la misma cama. La noche fue tan larga que era difícil recordar con claridad todo lo que había pasado. Peter se despertó abrazando a su hermana por la espada, Gabriel estaba acostado boca arriba, mientras Eris y Cammy lo abrazaban. Ginny no parecía querer dejar ir a Cammy.

Cuando Gabriel despertó notó que no había forma de levantarse, así que volvió a cerrar los ojos. Peter se levantó, observando a las tres mujeres abrazando a su amigo, y salió de la habitación. Qué buena noche.

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Sebastián Iturralde

Un ciudadano más de este bello planeta, eterno amante de la creación artística y las letras; con la certeza de que la energía creativa proviene de la Pachamama.

un comentario

  • marzo 5, 2020 at 8:05 am

    Excelente relato. Lo disfruté. Saludos

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    Mensaje del Autor
    Agradezco que después de tantos relatos sigas volviendo a este sitio. Aquí, los dos podemos recorrer experiencias de vida a través de mi pluma.
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