Relatos Cortos

Sorpresa

Desperté sin ganas de levantarme, la vida tomó un giro repentino con la noticia revolucionaria, tan solo ayer disfrutaba mis horas observando a la gente pasar, todos debemos seguir el camino que nuestro amado líder ve necesario. Quisiera tener alguna idea que me ayude a salir de este embrollo, al parecer el nuevo mundo está aquí para quedarse.

Escuché que las fronteras fueron cerradas, me pregunto qué pasará con todas la mercancía que se importaba, el mercado siempre encuentra la forma de dar al consumidor lo que necesita; los precios volverán a subir. El invierno está cerca, debo dejar atrás tanta pereza, solo mi propio esfuerzo me ayudará a sobrevivir lo que está por venir, me gustaría saber qué está haciendo nuestro líder en este preciso instante.

Está nación no caerá con los errores de otros, los ciudadanos aprendieron a luchar, estas costumbres no se puede borrar con facilidad, moví las cobijas y sentí el frío entrar en mis huesos, todavía tenemos tiempo para disfrutar del calor. Al levantarme encontré las zapatillas en el piso, sentir gotas de agua caer sobre mi cabeza, eso es lo que necesito para empezar el día, caminé a través del frío hasta llegar a las heladas baldosas del baño.

El agua calentó mi cuerpo, por un instante quise que el tiempo se detenga, al salir el frío del aire se apoderó del calor en el agua, sentí la urgencia de secar mi cuerpo, parecía que estaba a punto de congelarme. Encontré mis botas, la ropa limpia estaba distribuida por diferentes cajones en el armario, escogí la mejor mudada, no era el único que dependía de mi éxito.

En el estacionamiento esperaba ese hermoso automóvil que siempre deseé tener, mis sueños incluían viajar por el mundo, en realidad sólo servía para llevarme de ida y regreso, mi trabajo era el único destino. Llegué como un día normal, mis compañeros encontraron con velocidad sus puestos, incluso en este lugar se podía apreciar la necesidad de pertenencia.

Encendí el monitor para observar las imágenes cambiar, el computador estaba listo con todos los procesos que debían ser completados, las paredes se movieron, los escritorios parecían bailar al mismo son. Sostuve el monitor por un instante, el sonido me hizo reaccionar, corrí a una de las ventanas, sentí que el suelo se iba, era como estar de pie sobre la rama de un árbol luego de ser cortada, el movimiento continuaba sin cesar, llegué a la ventana y ví la largo de mi caída, era imposible salir ileso.

El edificio empezó a desplomarse, sentí que al piso perder contando con mis pies, esperé un instante y salté por la ventana, al caer sentí el rugir de mis huesos, mis piernas estarían rotas, una fuerte corriente de aire me empujó, parecía que trataba de hablarme, me levanté, mis piernas estaban bien. El edificio se había desplomado con todos en su interior, polvo cubría todo mi cuerpo,

Relatos relacionados

Otro relato corto

Toni Torres

Amor y Amistad en Ciudad Calamidad

Carlos Jaime Noreña

El viaje del Sol

De Pluribus Mirabilia

4 comentarios

legutierrezb septiembre 30, 2017 a las 5:32 am

Excelente tema, Sebastían. Algunos párrafos con un estilo muy formal.Despréndete del formalismo. Felicitaciones.

Reply
MERITA HEELS octubre 4, 2017 a las 6:03 am

Hoy descubrí tu blog. Leo “Sorpresa”. Me gusta el ritmo con el que relatas.Me gusta que relates como desprovisto de emoción. Porque cualquier manifestación de emoción quitaría impacto al relato. Saludos

Reply
Crissanta octubre 5, 2017 a las 3:47 pm

Un tema que nos tiene nerviosos por acá en la Ciudad de México. Un gusto leerte. Saludos.

Reply
J.L. Mejía octubre 25, 2017 a las 3:49 pm

Hey, me gustaría publicar algo tuyo en la revista Palabrerías.

Reply

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no participar si lo deseas. Aceptar Leer más