Relatos Cortos

Descanso

Me dejé llevar por el abismo hasta perder conciencia de la situación, sentí caer por un instante hasta que todo se volvió normal. El abismo se volvió parte de mí, la noche perdió consecuencia y el frío no volvió a salir de mis huesos. Al principio el dolor fue insoportable, tardó poco mi lucha antes de dejarlo entrar.

Los destellos del primer amanecer quemaron mis ojos, jamás pensé posible temer los rayos de sol. Sin comprender busque escondite con prisa, esta sería mi suerte, un ataúd cerrado al pie de un hueco. Mis alternativas limitadas a morir o morir, fue fácil arrastrar la caja lejos del lugar, la puerta abierta de una cripta, el escondite ideal.

Una vez que el ataúd parecía estar cubierto por oscuridad entré para iniciar mi descanso.

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