Relatos Cortos

Membrete

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Arsénico López. Agencia matrimonial
Plaza de la Separación, 2-1. Huelva

La nota debió leerla a primera hora de la tarde, eso dijo la policía, pues sólo entonces acudía a la oficina, donde trabajaba hasta las ocho o las nueve, justo la hora en que lo encontraron muerto.
En ella habían escrito una disculpa y una sentencia:

“Esta noche no iré a recogerte. Dentro de cuatro horas estarás muerto” con letra elegante, de mujer madura y segura de sí misma; “de carácter fuerte y equilibrado”, según los calígrafos.

Y era una de las hojas que utilizaba en el negocio, con el nombre y la dirección escritos con bonitas letras de imprenta.

Arsénico levantó la vista del papel. Lo releyó. Se felicitó de que su mujer sólo hubiese escrito en el centro y que él pudiese completar así el relato de su “cita en la eternidad”, como le había divertido titularlo. Entonces lo arrugó, se levantó de la mesa del comedor y entró en la cocina. Evitó pisar la sangre del suelo y lo introdujo en la boca de la mujer, que le miraba con los ojos muy abiertos.

Después sacó del bolsillo el frasco que esa mañana había encontrado por casualidad en un armario buscando café y se lo bebió de un trago. Miró su reloj: las ocho y media. Aún tenía tiempo de sobra para volver a su despacho.

Acerca del autor

Jóse María Pérez Zúñiga

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