Relatos Cortos

Estaba tan contento…

Escrito por Luis Chacón Ortega

Estaba tan contento… Hoy era mi primer día de trabajo. Aún recuerdo la tarde de la entrevista en la empresa madrileña, la cola daba vuelta a la manzana.

– ¡Vaya porvenir! –pensé. Pero contesté a todas las preguntas y cuando aquel señor tan serio prosiguió la conversación en inglés, sonreí y me acordé de mis tres veranos en Londres perfeccionando el idioma de William Shakespeare. Luego, de improviso ¡vaya tío! prosigue en francés y, entonces sí, le tuve que pedir perdón porque mi francés era más bueno que el suyo.

–Es que mi madre es francesa –me vi obligado a decirle y noté como enrojecía.

Unos días más tarde me dijeron que había sido admitido a trabajar en la empresa y que me tenía que incorporar el 11 de marzo, a las nueve de la mañana. Cuando les di la noticia a mis padres no se lo podían creer.

–Ya eres un hombre de provecho –me dijo mi padre emocionado.

Hoy he madrugado, me he levantado a las seis de la mañana porque tenía que tomar el tren de cercanías en Alcalá de Henares, yo vivo allí. Y ha sido a las 7’30, entraba el tren en la estación de Atocha y he sentido esa terrible explosión, el techo de mi vagón seguro que se ha desprendido, lo noto por el frío y por el aire que penetra, pero no lo veo porque los ojos no los puedo abrir, no sé que me pasa y no me los puedo tocar porque las manos no me responden. Y noto el calorcillo de la sangre por todo el cuerpo. Hay un gran silencio, aunque se oyen lamentos lejanos, pero en mi vagón el silencio es total. ¿Dónde estará la gente? Si venía lleno el departamento, eran trabajadores como yo, aunque con más experiencia, claro; algunos dormitaban, seguro que habían madrugado también.

Pero ¿Qué habrá pasado? Ahora no podré llegar a tiempo a mi trabajo. ¿Qué pensarán los de mi empresa?

– ¡Vaya fichaje que hemos hecho! –dirán.

Y mis padres ¡No te digo nada!

– ¡Este niño, este niño! –refunfuñará mi madre enfadada y con razón.

Pero ¿Qué habrá pasado? Es…ta…ba… tan… cont…

Acerca del autor

Luis Chacón Ortega

Deja un comentario